Un ex libris -o “de entre los libros”- es el sello de identidad del propietario de una biblioteca, el cual combina su nombre y alguna imagen con la que se siente representado, y va inserto en cada uno de los ejemplares que la constituyen. Este trabajo suele realizarlo un grabador, habituado a elaborar imágenes de dimensiones pequeñas y a reproducirlas a discreción. Gloria Quispe recupera esta práctica en nuestro medio la cual constituye una veta del grabado contemporáneo en otras latitudes.